Incendios en Chubut: ¿Cómo continúa el trabajo de los veterinarios y cuál es la mayor necesidad?

IntelVet dialogó con veterinarios que están desde el inicio trabajando en el rescate, curación y cuidado de animales afectados. Destacaron la solidaridad de colegas de todo el país: “El hecho de sentir que no estamos solos es algo que reconforta en esta situación tan complicada”, expresaron.

Fotos gentileza Nicolás Ghiglione

Los incendios en la Comarca Andina afectaron miles de hectáreas de bosque patagónico, destruyeron viviendas, vehículos, hirió a personas y les quitó la vida y lastimó a muchos animales de la zona.

En este marco, es muy destacada la labor de los veterinarios y veterinarias de la comarca que, desde un primer momento, trabajaron para asistir a los animales afectados. La primera respuesta fue inmediata, de manera individual y sin demasiada organización, pero luego instalaron un puesto sanitario gratuito sobre la Ruta N.º 40 (km 1904) durante los fin de semana gracias al trabajo conjunto y la ayuda de los veterinarios y veterinarias de todo el país.

Desde IntelVet dialogamos con los médicos veterinarios Alberto Pablo Ruiz (El Bolsón) y Tabaré Daniel (Lago Pueblo) para repasar el trabajo realizado en estas semanas, conocer la situación actual y las principales demandas de cara al futuro.

En primer lugar, Ruiz explicó que “en un primer momento empezamos a brindar nuestro servicio en la emergencia de forma desordenada, como cualquier emergencia. Yo empecé a trabajar atendiendo a bovinos y equinos que tenían quemaduras en sus pies, en la cara y en el hocico”.

“Por otro lado, el incendio en la localidad de Las Golondrinas involucró domicilios particulares por lo cual hubo mucho más daños en perros y gatos pero para ese momento ya estábamos agrupados y empezamos a atender a los animales en forma más organizada”, agregó Ruiz.

“La organización fue propia de los veterinarios. Primero nos empezamos a comunicar para ponernos al servicio de las necesidades de la gente y de sus animales. Luego se sumaron más colegas de la comarca, de ciudades vecinas y de otras más distantes a prestar colaboración”, comentó Daniel.

Sobre las lesiones encontradas en los animales, Ruiz explicó que “el tipo de lesiones son quemaduras de diferentes grados, causando daños de diferentes tipos, fundamentalmente en almohadillas plantares, en perros y gatos que están todavía en tratamiento”.

Se atendieron animales de compañía pero también animales de granja como caballo, ovejas, gallinas, cerdos, vacunos.

El puesto sanitario se instaló durante los sábados y domingos mientras que en los días de la semana se prestaba atención en forma itinerante, yendo a los lugares afectados para atender a animales y controlar a los ya atendidos. “Actualmente tenemos muchos internados en nuestros consultorios y otros visitamos en sus domicilios”, agregó Ruiz.

SOLIDARIDAD VETERINARIA

Para colaborar en la atención del puesto sanitario durante el fin de semana llegaron veterinarios de distintas localidades de la región, así como también colegas de Buenos Aires que estaban en la zona. A eso se le sumaron las donaciones, llamados y consultas clínicas de veterinarios y veterinarias de todo el país.

Nicolás Ghiglione es un médico veterinario de Río Negro que también colaboró con las tareas primero enviando donaciones y luego trabajando en el territorio. “Luego de que los veterinarios de la zona hicieron el relevamiento de necesidades y fijaron el accionar nos presentamos en el puesto sanitario para colaborar en lo que necesitaban”.

“Participé de recorridas por barrios y zonas afectadas, también en zonas rurales con mayor dificultad en el acceso. En cada salida llevábamos medicamentos que suponíamos que íbamos a necesitar y también para dejarle a los pobladores para que puedan seguir tratando a los animales independientemente que íbamos a volver a hacer los controles. Actualmente se siguen haciendo recorridas en búsqueda de casos y en controles de pacientes que ya se atendieron”.

Ghiglione relató el caso de una gata que apareció a los seis días de comenzado el incendio. “Estuvo días sin comer ni tomar agua y estaba severamente lesionada en las cuatro patas, con pérdidas de tejido, necrosis importante. La traje a mi consultorio porque requería de cuidados intensivos, y día a día se va viendo una evolución y se pudo controlar el cuadro infeccioso”.

“Se le tuvo que explicar a la familia de la gata que las curaciones no las podía hacer un propietario, y que ellos tenían muchas otras cosas de que preocuparse, que se queden tranquilos que la gata iba a tener todo lo que necesitaba hasta que pueda volver con ellos”, añadió Ghiglione.

Del mismo modo, explicó que “hubo animales a los que se le practicó la eutanasia porque las quemaduras eran muy extensas y a las que se les sumaron complicaciones sistémicas por el tiempo que había pasado, por el grado de infección y otras complicaciones que aparecen en esta época como las enfermedades virales”.

SITUACIÓN ACTUAL Y NECESIDADES

Sobre la situación actual, Ruiz destacó que “gracias a la solidaridad de los colegas de todo el país, estamos muy provistos de insumos y, por el momento, no necesitamos más donaciones de medicamento e insumos descartables”.

Por otra parte, Tabaré Daniel explicó que “hay escasez de recursos forrajeros porque el incendio afectó mucha zona de veranada y a eso se le suma que venimos de un tiempo de sequía prolongado. Ahora el desafío de la hacienda que se pudo rescatar es ver cómo hacer para mantenerla durante el invierno. Y también en primavera y verano porque la regeneración en esas áreas es complicada”.

“Hoy se necesitan tanto materiales de construcción para reconstruir viviendas como recursos para mantener la hacienda y alambres, mangueras y otros insumos para las chacras”, agregó.

SENTIR QUE NO ESTAMOS SOLOS”

Finalmente, los veterinarios brindaron sus sensaciones sobre lo ocurrido y lo que vendrá.

“En medio de tanto horror, una señal que reconforta es la solidaridad de colegas de todo el país que se hicieron presentes con un llamado o colaboración y ponerse a disposición de casos particulares. El hecho de sentir que no estamos solos es algo que reconforta en esta situación tan complicada”, expresó Tabaré Daniel.

“Sentí una desolación, por el desastre en un ambiente muy poblado que nos llevó a cargar no solo con el dolor del paciente sino con la angustia de la gente que perdió todo y se aferran a que su animal siga vivo y quede con la menor cantidad de secuelas”, mencionó Ghiglione.

“Seguimos al pie del cañón, trabajando en lo que sabemos, que es evitar el sufrimiento de los animales”, concluyó Ruiz.

COLABORACIÓN

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