Estrés en los veterinarios: ¿un debate urgente?

IntelVet dialogó con el veterinario, magíster y docente universitario, Daniel Malano, impulsor de la cátedra de “Meditación para el control del estrés académico” de la UNL, sobre el estrés en los veterinarios, que según una encuesta de Intelvet, afecta al 83% de los profesionales.

M.V. Daniel Malano

Las interminables jornadas laborales, los reclamos de los clientes, la presión de un superior, las dificultades económicas o la falta de recursos son algunas de las causas que generan estrés en los médicos veterinarios. Esta situación puede derivar en problemas de salud, siempre y cuando la persona afectada no sepa cómo manejar la situación y transformar lo que parecía un peligro en una oportunidad.

Sobre este tema, IntelVet realizó una encuesta de la que participaron 200 profesionales de la comunidad y, ante la pregunta de si se sienten estresados o estresadas actualmente, el 83% respondió que sí. Luego, se consultó si se conoce algún tipo de técnica para controlar el estrés y la respuesta fue que 45% lo desconoce.

Al respecto, IntelVet realizó una entrevista con Daniel Malano, médico veterinario dedicado durante 25 años a la microbiología, con 40 años de experiencia como docente universitario, quien decidió ir más allá de lo que se enseña en la educación superior sobre el origen de las enfermedades para adentrarse en el estudio de paradigmas no ortodoxos que lo llevaron practicar el método “Mindfulness” (Atención Plena en español) y a conocer lo que él considera es el origen de nuestros estados alterados, tanto biológicos como psicológicos, que tiene que ver con el estrés. En ese camino, se especializó sobre la temática, realizó cursos de posgrado, incursionó en la psicología cognitivo conductual. Actualmente es docente titular de la cátedra de Sociología y Extensión de la carrera de Medicina Veterinaria y dicta la cátedra “Meditación para el control del estrés académico”, que es una asignatura electiva para estudiantes de todas las carreras de la Universidad Nacional del Litoral, y pregona un estilo de vida que prioriza “el ser” por sobre el “hacer” y el “tener” en su base filosófica.

¿Existe un estrés positivo? ¿Cómo lidiar con las presiones de mi trabajo? ¿Cómo hacer para que no me afecten las demandas de los dueños de los animales? ¿Cómo aislarme de mis problemas personales a la hora de realizar una cirugía?. Malano dialogó con IntelVet para ahondar más sobre estos interrogantes y conocer qué técnicas se pueden aplicar para combatir el estrés laboral, uno de los problemas más recurrentes con el que veterinarios y veterinarias deben lidiar habitualmente.

En primer lugar, Malano definió el significado del estrés: “es una reacción a algo (una demanda externa o interna) que uno percibe en el ambiente que lo rodea o producto de las propias creencias, ya sea de forma consciente o inconsciente, y luego de ese “estímulo” se desencadena un proceso que lleva a tener una experiencia subjetiva, una respuesta fisiológica y una conductual, en ese orden. Sin embargo, se trata de un fenómeno biológico del que no podemos prescindir porque nos motiva a movernos y lo tienen todos los animales, desde los reptiles, mamíferos hasta el ser humano, nada más que con distintos grados de evolución en el cerebro y permite salvar la vida del individuo y la especie”.

M.V. Daniel Malano

Luego, explicó que, a diferencia de los animales, “los seres humanos tenemos pensamientos, que están originados por las creencias, educación, cultural, experiencias de vida, y cuando percibimos algo en el exterior nuestra parte de memorias, reacciona frente a eso”. Por lo tanto, “el problema no es el lugar donde estoy, el problema es qué memorias y experiencias son las que me hacen interpretar, por ejemplo, que ese lugar me pone incómodo. Es inconsciente”.

“Además, si nosotros nos enganchamos en nuestros propios pensamientos nuestra mente cree que eso es real también y para nuestro cuerpo tiene el mismo efecto de estar frente a un peligro o si solo imaginarnos estamos frente a ese peligro”, añadió.

A modo de ejemplo, Malano explicó que “en la naturaleza, cuando una oveja es atacada por un puma, lo más probable es que salga corriendo lo más rápido posible para alejarse y cuando logre escapar y se sienta segura, de inmediato vuelve a su estado de equilibrio metabólico y comienza a comer. De esa forma, no pasa más de 5 o 10 minutos estresada lo que le permite tener la fuerza para correr y huir del depredador. En cambio los seres humanos, luego de enfrentar una situación de peligro, seguimos maquinando con esa amenaza y eso sostiene el fenómeno del estrés en el tiempo. También puedo ser consciente que el peligro pasó pero si llegas a tu casa y te podes encontrar con otros problemas que sostengan tu estrés”.

“En esas situaciones, lo que ocurre es que en vez de haber cansancio comienza a haber un desgaste en la biología y una de las cosas que se desgastan rápidamente es el sistema inmunológico, con lo cual la entrada de cualquier virus o bacteria te puede hacer mal”.

LOS VETERINARIOS Y EL ESTRÉS

“Desde que ingresa a la facultad, el estudiante de veterinaria (aunque en general vale para todo el sistema superior de educación) pregunta qué tiene que hacer, y lo sigue haciendo durante toda la carrera. Eso se interioriza y se produce un cambio mental. Luego, cuando se recibe, intenta hacer su trabajo de la mejor manera posible y, al existir competencia con otro, tiende al perfeccionismo y querer ser el mejor porque la sociedad competitiva actual indica que tenés que ser el mejor y esa, es una de las demandas que más impactan en la aparición y sostenimiento del fenómeno del estrés”.

“Los individuos se van poniendo demandas personales, sociales y culturales que los perjudican y evitan que puedan estar disfrutando de lo que hacen, de lo que tienen. Para modificarlo están las técnicas de control del estrés que permiten relativizar el hacer y el tener para valorizar el ser. Cuando las personas logran calmar su ansiedad y comienzan a observar la realidad desde otra perspectiva, puede ser que cambien totalmente sus vidas”, añadió.

Particularmente, sobre los veterinarios Malano detalló que “es un profesional que siempre está haciendo su trabajo y, a la vez, tratando de educar al propietario de los animales, lo que conlleva un desgaste muy fuerte. Por lo cual, debe ser consciente de las energías que está poniendo en eso y entender que se puede convencer a las personas de algunas cosas pero cambiarla es casi imposible”.

“La realidad que cada uno de nosotros percibimos, está condicionada por nuestras creencias, educación y experiencias de vida. Es ahí, que si cambiamos algo de eso, la realidad a partir de ahí, puede ser diferente. Si uno para y tiene la capacidad de bajar un cambio, podría ver el recorrido y no estar ansioso por la llegada, es decir disfrutar (y ya no padecer o sufrir) el objetivo del camino que vas recorriendo”.

“Todo lo que digo es porque lo probé primero en mí y funcionó”, mencionó el médico veterinario.

Malano durante un curso.

¿CÓMO IDENTIFICAR Y COMBATIR EL ESTRÉS?

Al respecto, Malano explicó que “lo primero es mostrarle a la persona en qué situación física se encuentra para que identifique los puntos de tensión en su cuerpo y eso se puede lograr con 5 minutos de una técnica de relajación/meditación, desarrollada por Jacobson. El objetivo de esta técnica es lograr atención en el momento en el que estoy, en el presente, eso significa ser consciente no solo de mi corporalidad sino también estar atento al ambiente que me rodea, a mis pensamientos y a mi situación emocional, y con la práctica cotidiana, a todo a la vez”.

“Si uno realiza esta práctica, dos o tres veces por día durante veinte días se naturalizando la práctica y si lo prolongas por 8 semanas, en nuestro cerebro ocurren nuevos lugares de conexiones interneuronales que hacen que esa educación sea estable y permanente, lo cuál, con el tiempo, hasta irá cambiando la calidad de los pensamientos que uno tiene y a algunas cosas que antes eran un percibido como un peligro, tal vez ahora la podes ver como una oportunidad”, añadió el veterinario.

ESTRÉS ANIMAL

Luego, Malano diferenció el estrés animal del humano: “Los animales son puro instinto y emoción, no son racionales, cuando un animal está viviendo en el ambiente del ser humano y se lo humaniza (modificando su “ambiente natural de especie”), se crea una verdadera unión emocional por el apego del uno al otro, que lo que vive el dueño emocionalmente repercute en la mascota. Por eso hoy estamos viendo enfermedades que antes no se veían, más parecidas a los humanos y producidas por esa unión emocional. En este sentido, he visto familias completas con diabetes y hipotiroidismo, en que también las mascotas la desarrollan”.

“El veterinario está formado para atender al animal pero no sabe que también debería indagar en qué situación emocional está viviendo la familia, la anamnesis también debería incluir este factor. Por ejemplo, cuando hay problemas de piel en un animal es muy probable que coincida con alguna situación de separación o alejamiento en la familia”, mencionó.

¿QUÉ HACER EN UNA SITUACIÓN DE ESTRÉS?

Por último, Malano dio un consejo para aquel veterinario que se enfrenta a una situación estresante y debe tomar una decisión difícil. “En el momento que te notas tenso, desesperado, o no estas encontrando una solución o salida al problema, es porque el estrés también impide el razonamiento intelectual (recuerden la situación de exámenes), entonces se debería volver la consciencia a uno mismo, tomarse 90 segundos (porque en ese lapso se metaboliza la adrenalina en nuestro cuerpo) y, de esa forma, el estrés disminuye, y si lo sostengo por más tiempo, vuelve la capacidad de concentración y podes volver a poner atención en lo que estás haciendo”.

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