Veterinarios de La Plata arman pilas de compost para reducir el estiércol equino y reutilizarlo como fertilizante

Debemos hacernos cargo de los desechos que generamos”, dijo la Dra. Mariana Kienast, docente a cargo del proyecto. En promedio, un caballo genera 27,5 kg de desechos por día y con este proceso, en tres meses lograron disminuir la parva de residuos a la mitad.

Pila de compost

La doctora en medicina veterinaria, Mariana Kienast, es docente adjunta de la cátedra de Producción Equina en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata, y desde su rol educativo genera conciencia sobre la importancia del manejo de residuos para convertirlos en algo que no sea perjudicial para el resto de la comunidad, tanto de animales como personas.

“En la cátedra empezamos a tratar el manejo de residuos como parte de la bioseguridad en equinos, un tema del que se habla poco en el país”, expresó Kienast para luego agregar que “nos unimos a un proyecto de reducción de residuos urbanos de la Facultad de Agronomía de la UNLP y construimos una unidad demostrativa de compostaje en el Hospital para Equinos para tratar el residuo que generan los caballos que se encuentran allí”.

“Cuando uno habla de producción pocos se hacen eco de que los desechos son parte del proceso y hay que hacerse cargo ya que son una responsabilidad del productor”.

En promedio un caballo genera 4,9 kg de desperdicio crudo (materia fecal y orina) cada 100 kg de peso vivo, entonces un caballo de 450 kg produce alrededor de 22 kg. En la removida de la cama sucia para un caballo de estas características, estabulado en un box de 3,5 x 3,5 m se generan otros 5,5 kg de desperdicio diario dando un total de 27,5 kg. “Teniendo caballos que generan esa cantidad de desperdicio, si no te haces cargo se genera un problema sanitario”, dijo Kienast.

Otro ejemplo de compost

Al respecto, valoró que “el compost es una forma muy fácil de reducir lo que generamos y después permite obtener un compuesto para usar en jardinería. Además, no requiere mucha inversión, solo hay que buscar un lugar adecuado dependiendo de la cantidad de residuos que genere cada uno”.

Sobre el proyecto en la facultad, del que también formaron parte ayudantes de la cátedra, detalló que “con esa unidad pequeña (un metro cuadrado de superficie por un metro de alto) logramos valores más que aceptables en cuanto a disminución del volumen de la parva, a lo dos meses tuvimos un 30% y en un mes más se redujo casi a la mitad”.

PROCESO DE COMPOSTAJE

El compostaje es un proceso aeróbico de transformación de los residuos sólidos orgánicos, que implica el paso por una etapa termófila y origina al final dióxido de carbono, agua y minerales como productos de los procesos de degradación, así como una materia orgánica estabilizada, libre de fitotoxinas y dispuesta para su empleo en la agricultura. En ella se realiza la descomposición de las porciones orgánicas de los residuos.

Se lleva a cabo bajo condiciones aerobias controladas. Se compone de 3 fases: una fase inicial mesófila (I), una etapa termófila (T) y una fase de enfriamiento (E), caracterizada por un descenso de la temperatura.

Control de temperatura.

“Durante seis meses realizamos mediciones diarias de temperatura y altura de la pila. Los primeros dos meses se realizaron dos mediciones diarias, los siguientes tres meses se realizó una y el último mes llevamos a cabo una medición semanal”, expresó la veterinaria.

Como resultado obtuvimos: los valores de fase I; T y E. Durante el primer mes el día 17 (17/10/18) se registró una temperatura de 55,25°C marcando el inicio de la fase T.

Durante el segundo mes se mantuvo con temperaturas de 41, 3°C a 56,5°C, el día 21 del segundo mes se realizó el volteo de la pila en forma manual con el empleo de una horquilla. Obtuvimos una segunda fase T el día 27 con un pico de 56,5°C. Posteriormente los valores de temperatura fluctuaron entre 52°C y 40°C (fase E).

En el último mes se realizó un control de temperatura semanal verificándose una baja de temperatura con un promedio de 30°C.

CONTROL MICROBIOLÓGICO

Por otro lado, Kienast mencionó que “también realizamos controles microbiológicos a tiempo 0 (inicio) aislando Salmonella sp. y Escherichia coli” y fue muy grato descubrir que “a los 30 días en un segundo control, se determinó la no presencia de Salmonella sp, y una disminución en el recuento en la carga de Escherichia coli”.

Dr. M.V. Mariana Kienast

Al respecto, remarcó que “es muy destacable que este proceso haya negativizado una bacteria como la salmonera que puede ser potencialmente patógena”, añadió.

“Por otro lado, mencionó que “por más que el conteo de Escherichia coli baje no recomendamos su uso de compost para horticultura porque se puede dar el pase de esta toxina a las personas pero sí se puede utilizar para fertilización de pastoreo, de potreros o para jardinería”.

En ese sentido, dijo que “el uso de la cama usada de caballos directamente en el potrero está contraindicada por su valores de pH ya que en vez de favorecer el desarrollo de la cubierta verde lo inhibe. Entonces, el compostaje, además de degradar microorganismo y disminuir el volumen del desecho, estabiliza el PH y es mucho más útil para la fertilización”.

PROFESIONALES DE LA SALUD

“Es un desafío la toma de conciencia para que hagamos algo con los residuos y los veterinarios, como profesionales de la salud, tenemos que educar a los productores y al público en general en el manejo de residuos porque muchas veces no tienen esta información. También es importante que a nivel universitario se incorpore al temática para formar a los futuros profesionales”, finalizó Kienast.

This Post Has One Comment

  1. arturo carlos baldini

    Felicitaciones por la iniciativa y el desarrollo

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