Conocé VetOnline, la red de veterinarios que nació en pandemia y ofrece servicios de telemedicina y atención domiciliaria

IntelVet dialogó con la veterinaria Melisa Osores, coordinadora y directora técnica de “VetOnline”, sobre los mitos de la telemedicina y las características del proyecto que ya cumplió un año brindando atención en CABA y Gran Buenos Aires.

Melisa Osores es una médica veterinaria, especializada en clínica y cirugía de pequeños animales, que en abril del 2020 creó una red de atención veterinaria a domicilio y de asesoramiento online para cubrir la demanda de atención de perros, gatos y animales de compañía no convencionales, en el marco de las restricciones por la pandemia.

En su mes aniversario, Osores dialogó con IntelVet sobre el nacimiento, las dificultades y la forma de trabajo de “VetOnline”, emprendimiento que actualmente incluye especialistas en cardiología, ecografía, radiología, traumatología, fisioterapia, cirugía, nutrición, odontología, dermatología y oftalmología.

Osores explicó que la creación de VetOnline surgió con la intención de “reinventarse” en su trabajo. “A pesar de la pandemia nunca dejé de hacer cirugías de urgencia, pero el hecho de ser emprendedora, tener buen manejo de gestión y redes, me dieron la idea de comenzar con este emprendimiento sabiendo que mis pacientes necesitaban otra forma de atención en el contexto de la pandemia”, mencionó.

“Decidí hablar con un grupo de veterinarios de mi mayor confianza profesional para formar un equipo que abarque distintas especialidades” mencionó Osores y luego destacó que “lo que nos distingue es que, además de la telemedicina, siempre tuvimos como complemento (también muy solicitado) la atención presencial a domicilio, con los protocolos requeridos y necesarios”.

En ese sentido, consideró que “los animales se ven muy favorecidos por esta metodología y las personas siempre priorizan la atención domiciliaria para sus mascotas, ya sea online o presencial, así sea para evitar el estrés del animal que es trasladado, sea paciente felino, gerente o pesado, como quienes prefieren no circular por la ciudad por el contexto actual”.

“Cuando me contactan el primer paso es saber el motivo de la consulta. Así podemos distinguir si se trata de una emergencia, urgencia o algo que en primera instancia voy a poder asesorar y, a veces, hasta resolver por telemedicina. De esta forma, la gente se ahorra un primer paso, se asesora con tratamientos básicos, sin comprometer al animal y si no evoluciona favorablemente se pasa a la siguiente instancia que es la atención presencial”, explicó la veterinaria.

Por otro lado, comentó que “hacemos recetas online y también manuscritas enviadas por foto. Por suerte en la pandemia se flexibilizó la aceptación de las farmacias veterinarias con este tipo de recetas. También usamos un sistema de historias clínicas que todos nuestros veterinarios pueden acceder desde cualquier dispositivo, en donde se suben todos los videos, imágenes e información de cada paciente para complementar futuras atenciones”.

“La limitación principal de la telemedicina es no poder tocar al animal, pero con una muy buena anamnesis y reseña, tomándonos el tiempo necesario, podríamos empezar a encarar un diagnóstico presuntivo, saber si existe la necesidad de métodos complementarios, como ecografía o análisis de sangre, y luego, con la información necesaria continuar desde la atención presencial”, dijo Osores.


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Por otro lado, se refirió a la mirada de sus propios colegas sobre esta metodología. “Al principio, muchos manifestaban que la telemedicina era insuficiente y no se iba a poder llevar adelante. Yo considero que, si bien la pandemia volvió <moda> a la metodología debida a la demanda de la gente, la telemedicina llegó para quedarse como un complemento de la clínica, tal cual ocurre con la medicina humana”.

A los profesionales que aún son reacios a esta metodología los invitó a que se sumen y lo utilicen como un complemento ya que “la telemedicina es útil, te libera en el consultorio espacio y agenda, evita consultas informales y te permite organizar de otra manera el resto de tus actividades”.

Osores deja en claro que una consulta online requiere los mismos conocimientos que una presencial, por lo que debe tener su rédito económico. “Hay personas que están acostumbradas y ofrecen abonar la consulta antes que suceda, mientras que otros, un poco más desconfiados prefieren abonar después, aunque quedan muy conformes. Es algo que con el tiempo se va a ir naturalizando”.

Por último, Osores invitó a cualquier profesional con una idea de un futuro emprendimiento a “animarse a llevarla a cabo sin que importe la opinión de los demás”, y concluyó: “Si tenés una idea y creés que existe la demanda, hay que hacerlo”.

Para más información podes ingresar a su página web.

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