Entrevista con el Dr. M.V César Bergadá, especialista en reproducción equina y referente del Centro de Rehabilitación y Hospital Equino “Kawell”

IntelVet dialogó con Bergadá sobre su experiencia profesional, en la que se destaca la atención de nacimientos de clones, y también compartió su visión sobre el nivel del veterinario argentino y de la industria equina nacional.

Dr. Médico Veterinario César Bergadá

El Dr. Médico Veterinario, César Bergadá, es especialista en reproducción equina y tiene 42 años de experiencia trabajando en haras de primer nivel tanto de Argentina como en países de América y Europa. Fue uno de los creadores del Centro de Rehabilitación y Hospital Equino “Kawell”, el más importante de Sudamérica, donde en el año 2010 participó de un momento histórico al lograr el nacimiento de los dos primeros clones fuera de Estados Unidos e Italia.

Bergadá dialogó en exclusiva con IntelVet sobre su extensa y destacada carrera, dio detalles de su trabajo en “Kawell”, y brindó su punto de vista sobre el veterinario argentino a nivel mundial, de la industria equina nacional y sobre su vocación como formador de profesionales y los cursos presenciales que realiza actualmente.

HOSPITAL KAWELL

En primer lugar, Bergadá relató cómo surgió el proyecto del hospital. “En el año 2000 fui convocado por una compañía Suiza para para armar un espacio de rehabilitación para caballos. La idea fue armar un hospital y luego que se derivara a los pacientes para que hagan rehabilitación en el mismo lugar, así fue como nació el Centro de Rehabilitación Hospital Equino Kawell que se terminó de construir en el año 2008, en la localidad de Solís, en el partido de San Andrés de Giles, kilómetro 95 de la Ruta 8. Yo arranqué con el proyecto, pero como estaba haciendo otras cosas no quise dedicarme exclusivamente y, por lo tanto, ahora solo formo parte del staff del departamento de Reproducción Equina”.

Gentileza Kawell

Actualmente, Kawell es el hospital para equinos más importante de Sudamérica y cuenta con todo el sistema de rehabilitación entre los que incluye una pileta de natación, con 4 metros de profundidad y con rectas de 40 metros, una cinta acuática para hacer los trabajos en semiflotación para todas las lesiones. También está equipado para realizar todo tipo de cirugía, con un quirófano de primer nivel y también cuenta con un departamento de Neonatología, que cuenta con el primer resonador magnético para equinos en Sudamérica. Además, también tiene una cámara hiperbárica, la única que hay en Argentina, y de las pocas en el mundo, dónde se hacen algunos tratamientos que requieren oxigeno a presión para la regeneración de tejidos.

El hospital cuenta con un staff de 15 médicos veterinarios además de los pasantes, de Argentina y otros países, que realizan sus tesis final o prácticas profesionales durante de seis meses o un año. “Es muy difícil mantener una estructura de semejante tamaño aquí en Argentina, y muchos no pueden creer que alguien haya invertido tanto para el bienestar animal. Se trata de un aporte muy importante para la industria hípica nacional”, comentó Bergadá.

Gentileza Kawell

Por otro lado, mencionó las atenciones más frecuentes en el hospital Kewell. “Realizamos distintos tipos de cirugías y la principal de emergencia es el cólico que se produce por cualquier cambio de posición del intestino. En estas intervenciones el éxito está en la derivación temprana y, por suerte, cada vez la gente deriva al caballo más temprano”.

“Cuando llega el animal se hace un monitoreo previo y se evalúa si va a estar para cirugía o no. Tratamos de solucionarlo médicamente para ver si se resuelve el caso, mientra que, si se tiene que derivar a una cirugía, necesitamos pedir un consentimiento por parte del propietario porque los costos de la intervención son altos. Es por esto que, en la mayoría de los casos, al hospital llegan caballos de alto valor para que sean intervenidos. También se realizan cirugías ortopédicas, en las cuerdas vocales, de ojos y en la parte bucal, entre otras”, relató.

Gentileza Kawell

ÁREA DE REPRODUCCIÓN

Particularmente, sobre el área de Reproducción, Bergadá expresó que “ofrecemos un servicio de emergencia al cual llegan las yeguas que no pueden parir. La dificultad de estos casos es que, cuando se produce el desprendimiento de la placenta, tenemos de 15 a 20 minutos para poder sacar al potrillo sin que haya problemas de hipóxia. Por lo tanto, el procedimiento que realizamos, en primer lugar, es dormir a la yegua al lado del quirófano y colocarla en una posición adecuada para poder sacar el potrillo. Si no lo podemos sacar en ese tiempo, tenemos que llevarla al quirófano y hacer la cesárea, que tiene un éxito casi total, y nos lleva entre 3 y 4 horas”.

Luego, el especialista se refirió a los casos donde surgen complicaciones. “Cuando la situación viene muy problemática, los dueños deciden salvar a la yegua antes que al potrillo. El razonamiento es que el potrillo es un probable buen deportista pero la yegua tiene todo su bagaje genético que los propietarios no quieren perder”.

Gentileza Kawell

Además de las emergencias, en el área realizan intervenciones relacionadas con la evaluación ginecológica de la yeguas y trasplante embrionario, evaluación de padrillos y congelación de semen.


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TRABAJO CON CLONES

El médico veterinario recordó que “en el año 2010 tuvimos la gran satisfacción de lograr el nacimiento de los dos primeros clones fuera de Estados Unidos y de Italia, de la mano de la compañía Biosidus, lo que significó un puntapié inicial muy importante”.

Al respecto, agregó que “al hospital llegan las yeguas preñadas, las atendemos durante el parto y realizamos la atención de los clones. Actualmente, en el país hay dos empresas que están haciendo clonación en equinos y la mayoría de ellos nos mandan a parir las yeguas al hospital, habremos atendido cerca de 200 clones en los últimos años”.

Gentileza Kawell

“La clonación se encontró con algunas deficiencias en los potrillos al nacer, con algunos problemas iniciales, que después se fueron resolviendo. Con las nuevas técnicas de manipulación genética lograron de que la mayoría de los potrillos nazcan en buenas condiciones o, por lo menos, que requieran una atención mínima. En nuestro caso, al principio tuvimos dificultades, pero después fuimos mejorando y, actualmente, son casi como partos normales”, explicó Bergadá.

En ese sentido, remarcó que “la clonación se hace para tratar de lograr caballos deportivos de alto rendimiento y eficiencia, principalmente, en un 80%, de polo, después para salto, caballos árabes y otras razas”.

Del mismo modo, el veterinario dio su punto de vista sobre esta práctica. “Hay mucha gente que está en contra y es difícil pensar normalmente cuando uno se imagina la fecundación porque en estos casos no hay espermatozoide. Es algo difícil de pensar, que va contra toda naturaleza, genera mucha controversia con personas que están a favor y otras en contra. Es algo que todavía es muy nuevo, estamos hablando de hablando de clones que tienen 11 años. No sabemos qué va a pasar y cómo va a evolucionar. Personalmente, considero que los veterinarios recibimos un individuo, sea clon o no, y lo tenemos que tratar como corresponde, nada más”.

Gentileza Kawell

INDUSTRIA EQUINA ARGENTINA

“La industria equina Argentina siempre sigue los pasos avanzados de las tecnologías que van apareciendo, siempre vamos incorporando muy de cerca y así vamos creciendo, por supuesto con la limitante económica que hace que crezca un poco más lento pero siempre está a la altura del primer nivel mundial”, consideró Bergadá.

Además, añadió que “el veterinario argentino está excelentemente bien posicionado a nivel mundial, lo único que nos diferencia de los extranjeros es el equipamiento. Tenemos una herramienta que es el diagnóstico clínico, somos más clínicos y después nos hacemos especialistas y eso es muy reconocido en todas partes del mundo”.

Sobre su especialidad, destacó que “la reproducción equina cada vez está más de avanzada. Es un referente total, fuimos pioneros en la cantidad de trasplantes embrionarios y estamos bastante adelantado con respecto a otras partes del mundo”. Particularmente, se refirió a que “En Kawell, el trabajar con tantos clones nos permite avanzar sobre patologías nuevas”.

Gentileza Kawell

VOCACIÓN DE FORMADOR

Por último, Bergadá se refirió a los cursos de capacitación para veterinarios que lleva adelante como una forma de devolverle a mi profesión todo lo que le dio. “Mi vocación de formador la heredé de mi padre y, para mí, lo mejor que tienen los cursos que brindo es poder ver la alegría de las personas al realizar un tacto por primera vez, de que puedan pasar de la teoría a la práctica, eso es impagable y me encanta hacerlo”.

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