Conocé BienestAR, la herramienta para evaluar el bienestar animal en feedlots

Se trata de un protocolo desarrollado por el INTA y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). IntelVet realizó una entrevista con Leandro Langman, Ingeniero en Alimentos y director del proyecto.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en conjunto con SENASA, la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, la Universidad Católica de Salta, Pontifica Universidad del Estado de Paraná (Brasil), la SLU de Suecia y el IRTA de España, lanzaron “BienestAR”, el protocolo de evaluación de bienestar animal para vacunos de engorde a corral, único en América Latina. Al respecto, desde IntelVet dialogamos con Leandro Langman, Ingeniero en Alimentos y director del proyecto.

En la oportunidad, Langman explicó que la idea surgió “porque los protocolos existentes a nivel mundial no aplicaban en su totalidad en nuestros escenarios, ya que algunos indicadores no eran válidos, confiables y/o prácticos, por lo cual se necesitaba una herramienta que se ajuste de punta a punta a nuestra realidad”.

“El protocolo está basado en los principios de bienestar animal (buena alimentación, alojamiento y sectores de manejo apropiados, buena salud y comportamiento apropiado) y tomando como punto de partida los protocolos europeos Welfare Quality® (2009) y AWIN® (2015)”.

Referencias utilizadas para asignar puntuaciones o definir clasificaciones dentro del protocolo

“Se trata de una herramienta que va a permitir responder de mejor manera a las exigencias de bienestar animal que, seguramente, van a ir creciendo con el tiempo”.

Luego, Langman explicó que “el bienestar animal no se evalúa con un solo indicador, por lo cual el protocolo cuenta con 28 mediciones sobre el estado de los animales”.

El protocolo contempla a los “evaluadores” que serán los encargados de visitar los establecimientos y realizar un diagnóstico. Al respecto, el ingeniero explicó que “para ser evaluador se debe atravesar un proceso de entrenamiento. Cualquier persona con conocimientos previos puede postularse y claramente los veterinarios son los más apropiados para ocupar ese rol”.

El entrenamiento se desarrolla en tres jornadas, cada una con una etapa diferente: marco teórico, salida a campo y evaluación. Se estima que para fin de año se llamará a una convocatoria para los interesados en capacitarse como evaluadores.

Referencias utilizadas para asignar puntuaciones o definir clasificaciones dentro del protocolo.

“El veterinario también puede involucrarse luego de que se realiza el diagnóstico, siendo el encargado de que se lleva a cabo el plan de mejora específico”, añadió Langman.

Del mismo modo, explicó que “los principales déficit que aparecen, en general, se puede englobar en dos grupos: capacitación del personal y en mejoras en las instalaciones. Nosotros apuntamos a la capacitación del personal y allí también los veterinarios tienen un rol importante”.

Luego, Langman recordó que “hace un par de décadas no se mencionaba el bienestar animal” pero que, poco a poco, se va incorporando. “Es una cuestión cultural, muy difícil de cambiar pero hay que entender que incorporándolo dentro de la política del establecimiento brinda muchas soluciones”.

Referencias utilizadas para asignar puntuaciones o definir clasificaciones dentro del protocolo.

“Hay estudios que indican que incorporar el bienestar animal genera un impacto positivo en términos de cantidad y calidad de carne, además de mejorar la seguridad de los trabajadores, y asegurar la calidad de ética del producto, cada vez más considerada por los consumidores”, agregó.

En ese sentido, mencionó que “aplicar cambios para mejorar el bienestar animal no requiere de grandes inversiones. Quizás, en un plan de mejora, se identifiquen un problema que en el momento no cuenten con fondos para invertir pero deben tenerlo presente y aplicar las capacitaciones u otras acciones que no demanden una gran inversión y, luego, si destinar el dinero a las mejoras de infraestructura”.

“Aplicar el bienestar animal no soluciona todo pero favorece a la producción”, expresó Langman.

Referencias utilizadas para asignar puntuaciones o definir clasificaciones dentro del protocolo.

Pensando a futuro, el ingeniero dijo que “ante mercados donde se exporta, el día de mañana puede llegar a establecerse la implementación del protocolo como una posible certificación. De esta forma, las posibles certificaciones posibilitarán brindar respuestas ante demandas de terceros países que antes usaba otro protocolo que no se aplicaba del todo aquí y ahora tendremos esta opción como equivalencia y que se ajusta a nuestra realidad”.

Además, mencionó que “con la aplicación del protocolo vamos a poder identificar puntos críticos y cuestiones a mejorar en los establecimientos”. En ese sentido, recordó que durante el trabajo para realizar el protocolo se identificaron de forma preliminar algunos déficit como “un alto número de animales con problemas oculares, secreción nasal, cojeras, y cuestiones asociadas a la infraestructura de los corrales y el espacio disponible”. Al respecto, Langman explicó que a estos resultados “habrá que comprobarlos con estudios posteriores, ya que solo fue un indicio obtenido cuando el objetivo era desarrollar el protocolo y no caracterizar los sistemas de engorde a corral”.

Sobre la puesta en práctica del protocolo, Langman destacó que “ya nos llegaron demandas y estamos en condiciones de implementarlo, siempre con la finalidad de generar un granito de arena y brindar un respaldo al sector pecuario”.

Leandro Langman durante una de las etapas de evaluación.

Por último, Langman anunció que “estamos trabajando con el IPCVA en desarrollar nuevos protocolos para otros sistemas de terminación como semi intensivo, extensivo, cría, recría, mercados concentradores de hacienda, transporte y plantas de faena”.

Ingresá aquí para conocer el protocolo BienestAR.

MÁS INFORMACIÓN

Leandro Langman invitó a los veterinarios y veterinarias interesados en el bienestar animal a ponerse en contacto enviando un correo electrónico a: langman.leandro@inta.gob.ar

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